Estos ocho propósitos nos ayudan a comprender por qué la visita al templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una bendición esencial para nuestra vida espiritual y familiar.
1. Fortalecer nuestra vida espiritual
Participar dignamente en las ordenanzas sagradas permite renovar convenios y recibir poder espiritual del Señor para enfrentar la vida con fe y fortaleza.
2. Profundizar el testimonio de Jesucristo
Cada ordenanza del templo apunta a la Expiación de Jesucristo, fortaleciendo nuestro testimonio de Su sacrificio redentor y de Su gracia salvadora.
3. Comprender mejor el plan de salvación
En el templo recibimos instrucción revelada que edifica la mente y el corazón, ayudándonos a comprender más plenamente el plan eterno de Dios.
4. Fortalecer a los nuevos conversos
El templo ayuda a los nuevos miembros a sentir el Espíritu del Señor, comprender la importancia de los convenios y afirmarse en el camino del discipulado.
5. Unir a las familias por la eternidad
Mediante los sellamientos y las ordenanzas vicarias, las familias pueden permanecer unidas más allá de la muerte, conforme al plan de nuestro Padre Celestial.
6. Recibir guía, consuelo y paz
En un ambiente de santidad, el templo permite escuchar con mayor claridad la voz del Señor y recibir consuelo, dirección y paz espiritual.
7. Servir a nuestros antepasados
Al participar en ordenanzas vicarias, manifestamos amor cristiano por nuestros antepasados y les brindamos la oportunidad de aceptar el evangelio.
8. Prepararnos para regresar a la presencia de Dios
Vivir fielmente los convenios del templo fortalece nuestro compromiso con Jesucristo y nos prepara para regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial.